Vitaminas, ¿en qué nos ayuda cada una?

Las vitaminas son sustancias inorgánicas que están presentes en los alimentos y que nos resultan imprescindibles para la vida (su carencia en el organismo puede desencadenar problemas de salud, algunos verdaderamente graves). Hoy vamos a descubrir cuál es el papel de las principales vitaminas en nuestro cuerpo. Toma nota.

¿Qué hacen las vitaminas en nuestro cuerpo?

Vitamina A. Esta vitamina liposoluble, ayuda a mantener en buen estado en la vista, el sistema inmunitario y la capacidad de reproducción. Ayuda al desarrollo de los huesos, los dientes, los tejidos blandos, las mucosas y la piel. También participa en la formación de la retina y contribuye en la prevención de enfermedades infecciosas, especialmente del aparato respiratorio.

Vitamina D. Juega un papel fundamental en la absorción del calcio y el fósforo, por lo que resulta absolutamente necesario para que se produzca la mineralización del hueso. Para sintetizarla, además de un buen aporte dietético, se necesita la luz del sol, por lo que hay que salir al aire libre. Se trata también de una vitamina con un papel clave en la secreción de insulina y el transporte activo de los fosfatos.

Vitamina E. Esta vitamina favorece la actividad de la vitamina A y destaca por su función antioxidante. Juega un papel importante en los procesos del sistema inmunitario y metabólico y el organismo la utiliza para formar glóbulos rojos.

Vitamina K. La vitamina K juega un papel importante en la construcción de huesos y otros tejidos saludables a partir de las proteínas. Además, se conoce como la vitamina de la coagulación, ya que, sin su existencia, la sangre no coagularía. Además, algunos estudios sugieren que gracias a esta vitamina los huesos pueden mantenerse fuertes en personas adultas.

Vitamina C. Se trata de una vitamina antioxidante que juega un papel importante en los procesos de curación (ayuda a sanar heridas y formar tejido cicatricial) Esta vitamina ayuda a formar una proteína utilizada en la producción de piel, tendones, ligamentos y vasos sanguíneos. Además, colabora en la reparación y mantenimiento del cartílago, los huesos y los dientes, y ayuda a la absorción del hierro.

Vitamina B3. También conocida como niacina, ácido nicotínico o factor PP, pertenece al complejo B y es hidrosoluble. Colabora en mantener el equilibrio químico del sistema nervioso, permitiendo que las neuronas sean capaces de funcionar con normalidad. Además, también participa en la producción de hormonas esteroideas y en la eliminación de toxinas y el mantenimiento de los niveles de colesterol dentro de la normalidad.

Ácido fólico. Esta vitamina indisoluble, también conocida como vitamina B9 o folato ayuda al organismo en el mantenimiento y creación de células nuevas. Se trata de una vitamina necesaria para la replicación del ADN, y su deficiencia puede dificultar la síntesis y la división celular. Por este motivo, durante el embarazo, la mujer debe disponer de la cantidad suficiente de ácido fólico para prevenir posibles defectos congénitos medulares.

Vitamina B12. Al igual que otras vitaminas del complejo B, la vitamina B12 es una vitamina hidrosoluble que puede almacenarse hasta durante 12 años en el hígado. Cumple una función esencial en el metabolismo de proteínas y ayuda a la formación de glóbulos rojos en la sangre. También juega un papel fundamental en el mantenimiento del sistema nervioso central.

Las vitaminas son considerados nutrientes esenciales que se encuentran en los alimentos de forma natural. Si consideras que podrías necesitar un complemento vitamínico, consulta antes con tu médico.