Liendres y piojos: ¿Por qué encontramos unos y otros no?

Nuestro hijo o hija se está rascando la cabeza y lo primero que pensamos es “oh, oh, piojos”. Entonces empieza el ritual de buscar una lendrera, e inspeccionar el pelo. Y ya se sea padre o madre novato en esto de los piojos, como de haber tenido que lidiar antes con ellos, estos incómodos huéspedes a veces son difíciles de encontrar.

Desde Dexin, expertos en soluciones antipiojos, os explicamos si siempre deben haber liendres y piojos, por qué podemos encontrar unos sí pero otros no, y cómo debemos actuar en estos casos.

¿Siempre hay liendres y piojos?

Aquí se nos presenta el conocido enigma de “¿qué fue anterior, el huevo o la gallina?”. Las liendres son los huevos de los piojos, los cuáles suelen tener una duración de hasta 17 días antes de que de ellos salga la ninfa o piojo joven, que en una quincena alcanzarán su madurez.  Si existen huevos, por lo tanto, es porque hay o ha habido un piojo. Asimismo, si existen piojos, es porque existen huevos, por lo que se trata de un ciclo.

Sin embargo, pese a que existe una relación necesaria y obvia, y suelen estar presentes a la vez, puesto a que no todos los huevos eclosionan a la vez según su puesta, también es posible que haya un momento en que encontremos liendres pero no así ninfas o piojos.

¿Por qué podemos no encontrar liendres y piojos juntos?

Las liendres se colocan en el cabello mediante una solución similar al pegamento por parte de los piojos adultos. Con ello, aseguran que sus huevos se aferren a él, y así puedan crecer, eclosionar y continuar el ciclo de vida.

Existen varias razones por las que podamos encontrar liendres pero no piojos, un sobreuso, una incorrecta aplicación de los tratamientos antipiojos o una resistencia a ellos.

La mayoría de los productos son capaces de erradicar a los piojos adultos, pero no así a las liendres, por lo que es posible que en un momento hayamos acabado con todos los piojos y no veamos ninguno pero sí las liendres.

Las liendres son más complicadas de eliminar, puesto que además del tratamiento, para su extracción es fundamental el uso de la lendrera, que las desprende del cabello.

De eliminar únicamente los piojos adultos, y no las liendres, conseguiremos que esos individuos adultos no sigan reproduciéndose, pero no pararemos que los huevos sigan eclosionando, nazcan ninfas que crezcan hasta convertirse en adultas y continúen poniendo nuevos huevos, es decir, produzcan una nueva infestación.

¿Cómo debemos actuar para eliminar liendres y piojos aunque solo veamos uno u otro?

Teniendo en cuenta de que la no eliminación de las liendres conllevará a un nuevo nacimiento de piojos, que a su vez comportará más liendres, es fundamental que nuestra acción no se quede en la eliminación de los piojos adultos.

Es muy importante, para evitar la resistencia de los piojos a los productos, solo utilizarlos en los momentos necesarios (no como preventivos), y de la forma indicada por el fabricante.

Además, la inspección minuciosa de la cabeza y el uso de la lendrera es fundamental, ya que las liendres, a pesar de que estas no se despegan con tanta facilidad y suelen cambiar de color con la luz, en una gran mayoría de los casos se confunden con la caspa.

Si deseáis saber más acerca de cómo mantener a los piojos a raya, os recomendamos seguir los consejos de nuestro blog, y os invitamos a conocer nuestros productos antipiojos.