Cambio climático y mosquitos: ¿Qué relación existe?

Si hiciéramos una encuesta sobre qué animal es el más molesto, estamos seguros de que muchas personas dirían que el mosquito. Y es que con sus particulares hábitos alimenticios, los mosquitos no cosechan muy buena fama.

A medida que se van investigando, se van encontrando soluciones para prevenir sus picaduras y controlar su actividad, sin embargo, paradójicamente parece ser que un factor en que tenemos mucha influencia (y por qué no decirlo, culpa), les funciona muy bien para su auge, el cambio climático.

Desde Dexin, expertos en soluciones antimosquitos, os explicamos qué relación existe entre el cambio climático y los mosquitos, y qué efectos puede tener este hecho a nuestra salud y bienestar.

¿Por qué el cambio climático puede mejorar la supervivencia de los mosquitos?

El mosquito Culex pipiens es la especie de mosquito más frecuente en todo el globo (en las únicas zonas en que no se halla son los polos), sin embargo, existen muchos otros tipos de mosquitos que se hallan en zonas concretas, sobre todo, por las temperaturas, como son los países de Latinoamérica, y aquellos de Europa, Asia y África cercanos al Ecuador.

Los mosquitos nacen, viven y se reproducen en ambientes cálidos y con zonas pantanosas o con agua, puesto que las hembras ponen sus huevos en esta superficie.

Según la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) el cambio climático será una especie de “caldo de cultivo” para los mosquitos.

Al aumentar la temperatura, se producirían sequías en zonas húmedas, las cuáles ralentizarían los cursos de agua y promovería una mayor capacidad de crear criaderos, aumentando el número de generaciones.

La deforestación, provocada intencionadamente para producir terrenos de cultivo, como aquella producida por las sequías, ayudaría a la biodiversidad se redujera, haciendo que los mosquitos no presentaran competencia ni depredadores y tuviesen más actividad y capacidad de continuar su expansión.

Sin embargo, el cambio climático no solo contribuye fuertemente a su capacidad para reproducirse y mantenerse, sino también para colonizar zonas nuevas en las que antes no se encontraban.

Si un mosquito originario de las zonas húmedas y calurosas de Latinoamérica, llegara a Europa, donde anteriormente hacía más frío y el agua por ejemplo podía congelarse, pero ahora la temperatura ha subido entre uno y dos grados, este podría establecerse en la nueva zona en la que antes no le era posible prosperar. Esto fue lo que ocurrió con el mosquito Aedes albopictus, el comúnmente llamado “mosquito tigre”, a su llegada a España en 2004.

Así pues, los cambios de clima no solo pueden prolongar las estaciones de cría, si no también la distribución geográfica de estas poblaciones.

¿Qué efectos puede tener el cambio climático para nuestra salud en referencia a los mosquitos?

Los mosquitos son conocidos como los animales más mortíferos de la Historia, puesto que son unos de los principales vectores de virus y bacterias, que han contagiado mediante su picadura.

Enfermedades muy peligrosas como la malaria, el zika, el dengue, el chickungunya o la fiebre amarilla pueden, y son en la mayoría de los casos, transmitidas por estos insectos.

Con el cambio climático, y sus mencionados efectos en la cría y expansión de los mosquitos, no solo aumentarán las molestas picaduras y zumbidos de los mosquitos, sino la transmisión de estas enfermedades, por lo que la unión entre cambio climático y salud pública es muy estrecha.

Más allá de las medidas de protección como los repelentes, es muy importante actuar para evitar el auge de los mosquitos, evitando su cría y su expansión geográfica, evitando la deforestación y las sequías, entre otras medidas.

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